La Superintendencia del Medio Ambiente ofició a titulares de proyectos de energías renovables en Atacama, Antofagasta y Coquimbo para reforzar las medidas de resguardo de flora y fauna, restringir el tránsito a rutas autorizadas y cumplir sus compromisos ambientales.
Ante la presencia del Desierto Florido 2026, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) ofició a titulares de proyectos de energías renovables no convencionales para reforzar las medidas de protección ambiental durante el desarrollo de este fenómeno natural.
La advertencia está dirigida a proyectos que cuentan con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) y se encuentran emplazados en las regiones de Atacama, Antofagasta y Coquimbo, territorios donde las precipitaciones invernales favorecieron el florecimiento de más de 200 especies de plantas anuales y geófitas.
Uno de los principales aspectos de la instrucción es evitar que las actividades de construcción, operación y desplazamiento de personal afecten las superficies donde se manifiesta la floración.
En este sentido, la SMA recordó que las empresas deben utilizar exclusivamente las rutas evaluadas ambientalmente, evitando el tránsito por caminos alternativos o sectores no autorizados. También deberán disponer sus residuos únicamente en lugares habilitados y reforzar las medidas de protección de fauna silvestre.
Especial atención deberán prestar a especies vegetales amenazadas, entre ellas la Garra de León (Leontochir ovallei), Eragrostis pycnantha y Pintoa chilensis, todas identificadas en categoría En Peligro.
El superintendente del Medio Ambiente, Emanuel Ibarra, destacó que el fenómeno constituye un patrimonio natural de alto valor ecológico y que las empresas deben adecuar sus operaciones a las condiciones ambientales actuales.
“Estamos haciendo un llamado preventivo y riguroso a los titulares de proyectos de energía para que adecuen sus operaciones, refuercen sus controles y aseguren el cumplimiento estricto de sus compromisos ambientales durante el desarrollo de este fenómeno”, señaló.
La instrucción también exige cumplir oportunamente los monitoreos ambientales asociados al Desierto Florido y comunicar cualquier incidente o contingencia que pueda afectar las superficies donde se desarrolla la floración.
Estos hechos deberán ser reportados mediante el Sistema de Seguimiento Ambiental de la SMA, dentro de un plazo máximo de 24 horas desde ocurrido el evento, conforme a la normativa vigente.
La medida busca prevenir impactos sobre uno de los fenómenos naturales más característicos del norte de Chile, especialmente durante una temporada en que las lluvias permitieron una importante presencia de vegetación y especies propias del desierto.











