Las dificultades que mantienen ambos sistemas sanitarios rurales llevaron a gestionar un aporte de 50 mil litros diarios de agua. La medida se complementará con las acciones que desarrolla el municipio de Vallenar para reforzar el abastecimiento en distintos sectores rurales de la comuna.
Más de mil habitantes de Buena Esperanza y Longomilla, en la comuna de Vallenar, recibirán un refuerzo en el suministro de agua potable mientras continúan las acciones destinadas a normalizar el funcionamiento de sus sistemas sanitarios rurales.
Hasta Buena Esperanza llegaron el diputado Cristián Tapia, el alcalde de Vallenar Víctor Isla y dirigentes de ambos APR para abordar las dificultades que enfrentan las comunidades. En conjunto, los sistemas abastecen aproximadamente a 400 a 450 familias.
Como parte de las gestiones realizadas, el diputado Tapia informó que se coordinó con Aguas Atacama un aporte de 50 mil litros de agua diarios, que serán distribuidos en partes iguales: 25 mil litros para Buena Esperanza y otros 25 mil para Longomilla.
“Lo que corresponde es buscar soluciones y seguir trabajando todos juntos. Nos hemos contactado con Aguas Atacama para que nos entregue 50 mil litros diarios, 25 mil para cada uno de estos APR”, señaló el parlamentario.
El alcalde Víctor Isla explicó que el municipio mantiene desplegados sus tres camiones aljibe para atender las necesidades existentes en los sectores rurales de Vallenar, aunque reconoció que la capacidad disponible resulta insuficiente frente a la demanda.
“Con nuestros tres camiones aljibe hemos intentado llegar a los 42 sectores de Vallenar. Sabemos que algunos tienen más problemas que otros y hemos ido tratando de normalizar los sistemas sanitarios rurales”, indicó.
La autoridad comunal anunció además que se gestionarán recursos ante el Ministerio del Interior para disponer de camiones aljibe contratados, permitiendo reforzar la distribución de agua en sectores como Buena Esperanza, Longomilla, El Colmo y Bodeguillas.
Los dirigentes valoraron las gestiones y plantearon la necesidad de mantener este respaldo mientras persistan los problemas. Desde Longomilla aclararon además que la existencia de agua en los canales no significa que pueda ser utilizada directamente para consumo humano o incorporada a las plantas sin cumplir previamente las condiciones sanitarias correspondientes.
Autoridades y representantes de los sistemas sanitarios rurales acordaron mantener las coordinaciones para asegurar el abastecimiento de las familias y avanzar hacia la recuperación de la operación regular de ambos APR.
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