La Región de Atacama continúa consolidando su liderazgo en transición energética con el cierre de la etapa de construcción del sistema de almacenamiento BESS Los Loros, infraestructura clave que permitirá fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico, optimizar el uso de energía solar y robustecer la red energética regional.
El hito fue constatado en terreno por autoridades regionales, encabezadas por la delegada presidencial Sofía Cid Versalovic, junto al seremi de Energía Manuel Nanjarí, quienes recorrieron el Parque Fotovoltaico Los Loros y las áreas donde se emplaza este sistema de baterías desarrollado por ENGIE Chile.
El proyecto considera una potencia de 46 MW y una capacidad de almacenamiento de 230 MWh, a través de 63 contenedores de baterías de ion litio. Esta tecnología permitirá almacenar energía solar generada durante el día para inyectarla al sistema en horarios de mayor demanda, mejorando la eficiencia del suministro y reduciendo pérdidas por vertimiento.
Con su futura entrada en operación, BESS Los Loros se convertirá en el quinto sistema de almacenamiento de este tipo en la región, que ya cuenta con una capacidad instalada de 203 MW y 677 MWh en proyectos similares, reforzando el posicionamiento de Atacama como referente nacional en energías renovables y almacenamiento energético.
En términos globales, la región cerró 2025 con una capacidad instalada de 5.609 MWp, donde un 74% corresponde a Energías Renovables No Convencionales, principalmente solar y eólica. Además, concentra el 25% de la capacidad solar fotovoltaica del país y aporta el 15% de la capacidad total nacional, cifras que reflejan su rol estratégico en la matriz energética chilena.
Desde el Gobierno destacaron que este tipo de proyectos permite avanzar hacia una infraestructura más moderna, eficiente y resiliente, contribuyendo tanto a la seguridad energética como al desarrollo económico regional.
La iniciativa forma parte de una cartera de inversiones orientadas a la reconversión energética, en un contexto donde el almacenamiento se vuelve clave para dar estabilidad a un sistema cada vez más basado en energías limpias.











