Fundado el 20 de agosto de 1982, el Radio Club Vallenar ha construido una trayectoria estrechamente ligada a las comunicaciones y al voluntariado técnico de la provincia. Desde repetidores fabricados artesanalmente hasta modernas tecnologías, generaciones de radioaficionados han mantenido vivo su espíritu de servicio.
Este 20 de agosto, el Radio Club Vallenar conmemorará 44 años desde su fundación, recordando una historia que comenzó en 1982 gracias a un grupo de pioneros que encontró en la radioafición una herramienta para enfrentar uno de los grandes desafíos de aquella época: las dificultades de comunicación provocadas por las distancias y el aislamiento geográfico de la Provincia del Huasco.
Los primeros encuentros se desarrollaron en dependencias del Cuerpo de Bomberos de Vallenar, desde donde comenzó a tomar forma una organización que con el paso de los años se transformaría en parte de la historia de las comunicaciones locales.
Una de las etapas más recordadas ocurrió cuando los propios socios, encabezados por el técnico Estanislado Herrera G., asumieron el desafío de construir artesanalmente el primer repetidor de la institución.
El equipo fue trasladado hasta la cumbre del cerro Infiernillo, en una operación que requirió creatividad y esfuerzo colectivo. Para levantar aquella infraestructura se utilizaron un generador automotriz, regulador de voltaje, antenas fabricadas por los propios integrantes y un cargador de viento o wing charger, donado por la estación CE1HHI.
La instalación permitió ampliar significativamente las comunicaciones y avanzar hacia una red capaz de conectar diferentes puntos de la provincia.
Durante 32 años, el club operó bajo el distintivo CE1RVA, antes de adoptar su actual señal oficial, CE1RVL.
La institución también pasó por diferentes sedes. Una de las más recordadas fue una sala entregada en comodato en el Consejo Local de Deportes, cuya gestión estuvo vinculada a los profesores Nelson Juárez y Pedro Rossel. El lugar se convirtió durante años en punto de operaciones y encuentro para sus integrantes.
Con el tiempo también llegó el salto tecnológico. Gestiones ante organismos públicos permitieron adquirir el primer repetidor de fábrica del club, comprado al Radio Club Pedro Aguirre Cerda de Santiago y equipado con duplexores Wacom. De acuerdo con los antecedentes históricos de la institución, aquel equipo continúa operativo.
Posteriormente, durante la directiva de 1990, se incorporó un repetidor Kenwood con sus respectivos duplexores. La empresa Gallyas contribuyó además con una caseta destinada a proteger el equipamiento.
Pero detrás de antenas, repetidores y distintivos existe una historia principalmente humana. Durante más de cuatro décadas, distintas generaciones de radioaficionados han entregado conocimientos, tiempo y trabajo voluntario para mantener una alternativa de comunicación al servicio del territorio.
Parte de aquella generación fundadora continúa vinculada a la radioafición. Baldo Prokurica P., José Baraqui K. y Pedro Rossel P. permanecen activos, constituyendo un vínculo directo entre los primeros años de la organización y su presente.
Actualmente, el Radio Club Vallenar forma parte de la Federación de Clubes de Radioaficionados de Chile, continuando una trayectoria que comenzó cuando comunicarse a distancia representaba un desafío considerablemente mayor al actual.
A 44 años de aquella fundación, su historia recuerda también el valor que pueden adquirir las comunicaciones cuando las redes tradicionales fallan: una antena, una señal y una comunidad organizada pueden transformarse en un puente cuando las distancias parecen aislar un territorio.
Los antecedentes históricos que sustentan esta reseña fueron investigados y recopilados por Luis Salinas, radioaficionado chileno radicado en Texas, Estados Unidos, distintivo KF5WDK.
Fuente: El Noticiero del Huasco











