La medida estará disponible para usuarios de la agricultura familiar campesina de la Provincia del Huasco y Tierra Amarilla, permitiendo financiar recuperación productiva, compra de insumos, servicios y capital de trabajo tras las lluvias de julio y agosto.
Los agricultores que resultaron afectados por los últimos sistemas frontales tendrán más tiempo para acceder a financiamiento destinado a recuperar sus actividades productivas. INDAP anunció en Atacama la ampliación de la vigencia de su crédito especial por catástrofe hasta el 21 de septiembre de 2026.
La medida está dirigida a usuarios de la agricultura familiar campesina de la Provincia del Huasco y la comuna de Tierra Amarilla, territorios donde las precipitaciones de julio y agosto provocaron daños en distintas actividades silvoagropecuarias.
El instrumento busca entregar liquidez para enfrentar el proceso de recuperación y puede utilizarse para realizar inversiones, adquirir insumos y servicios o disponer de capital de trabajo, dependiendo de las necesidades productivas de cada agricultor.
También permitirá financiar acciones destinadas a la mantención, rehabilitación, adaptación o reconversión de actividades silvoagropecuarias afectadas por los eventos meteorológicos.
La ampliación considera a agricultores de Alto del Carmen, Vallenar, Freirina, Huasco y Tierra Amarilla, comunas incluidas en los territorios afectados por la emergencia y donde todavía continúan los trabajos para recuperar infraestructura y capacidad productiva.
El crédito se suma a otras medidas implementadas durante las últimas semanas para apoyar al sector agrícola después de los temporales, particularmente en zonas rurales donde las lluvias generaron daños en sistemas de riego, terrenos, infraestructura y producción.
Los agricultores interesados podrán consultar requisitos, condiciones del financiamiento y proceso de solicitud directamente en las agencias de área correspondientes o mediante los canales oficiales de INDAP.
La nueva fecha entrega así algunas semanas adicionales para evaluar los daños y definir las inversiones necesarias para retomar la producción tras una emergencia que golpeó especialmente a distintas localidades rurales del Valle del Huasco.











