El CESFAM Practicante Óscar Ruiz Toro recibió nuevo equipamiento para las salas de rehabilitación de adultos e infantojuvenil. Durante el último año, más del 17% de la población comunal requirió tratamientos asociados a estimulación, actividad física adaptada o prevención de complicaciones por inactividad.
Recibir parte de las terapias de rehabilitación sin tener que trasladarse fuera de Freirina será una posibilidad para más pacientes de la comuna, luego de la incorporación de nuevo equipamiento especializado al CESFAM Practicante Óscar Ruiz Toro.
La implementación permitirá ampliar las prestaciones dirigidas a niñas, niños, adolescentes y adultos con patologías osteomusculares, neurológicas y condiciones crónicas, fortaleciendo dos áreas que registran una importante demanda dentro de la atención primaria comunal.
El dato ayuda a dimensionar esa necesidad: durante el último año, más del 17% de la población de Freirina requirió tratamientos relacionados con estimulación, actividad física adaptada o prevención de complicaciones derivadas de la inactividad.
Si bien el centro de salud dispone de profesionales para desarrollar estas terapias, la falta de algunos implementos especializados limitaba las prestaciones que podían resolverse localmente y determinados pacientes debían ser derivados a centros de Vallenar o Copiapó.
Eso es precisamente lo que se busca reducir.
Entre los nuevos equipos se encuentran dos bicicletas estáticas, una trotadora, equipos de electroestimulación y fisioterapia, botas de compresión, pesas, balones y bandas de kinesiología.
La Sala de Rehabilitación Infantojuvenil también incorporó elementos destinados al trabajo sensorial y motriz, como muro de escalada, piscina de pelotas, rampas, trepadores y diferentes juegos, ampliando las herramientas disponibles para las terapias infantiles.
“Esto les permite no tener que salir de la comuna para recibir sus prestaciones y así cumplimos con el rol de la atención primaria, que es acercar la salud a la comunidad”, explicó Wilfredo González, kinesiólogo encargado de la Sala de Rehabilitación Infantojuvenil.
Para las familias, evitar esos desplazamientos representa además un cambio práctico en tratamientos que pueden requerir asistencia varias veces durante la semana.
Carolina Salinas, madre de uno de los pacientes, contó que su hijo Octavio asiste actualmente dos veces por semana a terapia, donde realiza elongaciones, ejercicios respiratorios y trabajo de brazos y piernas. La incorporación de nuevos equipos, señaló, amplía las posibilidades para continuar su proceso.
Verónica Bustos, madre de una paciente con una enfermedad neurodegenerativa que afecta su motricidad, destacó también lo que significa acceder a mejores condiciones de rehabilitación viviendo en una comuna pequeña y alejada de los principales centros urbanos de la región.
La directora del CESFAM y kinesióloga Carla Osses señaló que la nueva implementación permitirá aumentar la capacidad de atención y mejorar las condiciones en que se desarrollan las terapias.
El equipamiento fue donado por la Fundación Te Apoyamos, creada por Andrónico Luksic, organización que durante sus cinco años de funcionamiento informa haber entregado más de 13 mil ayudas en distintas áreas a nivel nacional.
Más allá de la incorporación de nuevas máquinas y elementos terapéuticos, el impacto comenzará a medirse ahora en algo mucho más cotidiano para los usuarios: cuántas prestaciones podrán recibir en Freirina y cuántos viajes a Vallenar o Copiapó podrán evitarse para continuar sus procesos de rehabilitación.










