Durante la inauguración de Expo FOREDE 2026, el gobernador Miguel Vargas entregó una solicitud formal al Presidente José Antonio Kast para impulsar el reconocimiento internacional del fenómeno natural. La propuesta considera áreas que ya cuentan con protección oficial del Estado.
Un nuevo paso para proyectar internacionalmente el patrimonio natural de Atacama se dio durante la inauguración de Expo FOREDE 2026, instancia en la que el Gobierno Regional solicitó formalmente al Presidente de la República, José Antonio Kast, su respaldo para impulsar la postulación del Desierto Florido como Patrimonio Mundial de la Unesco.
La petición fue presentada por el gobernador regional Miguel Vargas, quien entregó un oficio al Mandatario con el propósito de iniciar las gestiones necesarias para avanzar hacia este reconocimiento internacional, considerando exclusivamente los territorios que actualmente cuentan con protección oficial del Estado.
Según informó la autoridad regional, el Presidente se comprometió a estudiar la propuesta, cuya eventual materialización requerirá la elaboración de un expediente técnico con participación de organismos científicos, ambientales y turísticos.
La iniciativa surge en un año especialmente significativo para este fenómeno natural. De acuerdo con proyecciones de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), durante 2026 la floración podría extenderse por aproximadamente 17.667 kilómetros cuadrados, superficie equivalente al 23% del territorio regional.
El Desierto Florido constituye uno de los fenómenos naturales más característicos del norte de Chile, debido a la aparición de una gran diversidad de especies vegetales en zonas habitualmente áridas, bajo determinadas condiciones climáticas.
Desde el Gobierno Regional se plantea que un eventual reconocimiento de la Unesco permitiría fortalecer las estrategias de conservación de la biodiversidad, potenciar el turismo sustentable y generar nuevas oportunidades económicas para las comunidades vinculadas a este patrimonio natural.
No obstante, la propuesta se encuentra en una etapa inicial y deberá avanzar mediante estudios técnicos, coordinación institucional y los procedimientos establecidos para una eventual postulación internacional.
Con esta gestión, Atacama busca abrir un camino para que el Desierto Florido alcance una mayor proyección mundial, compatibilizando la protección de sus ecosistemas con el desarrollo turístico y territorial de la región.











