Con la participación de representantes de organizaciones sociales, instituciones públicas y municipios de toda la región, se dieron a conocer los resultados del proceso participativo para la construcción de la primera Política Regional de Discapacidad y Accesibilidad Universal de Atacama.
La actividad se realizó en el Museo Regional de Atacama y marcó un nuevo avance en una iniciativa impulsada por el Gobierno Regional, orientada a generar una planificación de largo plazo que permita fortalecer la inclusión, la accesibilidad y la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad.
El proceso contempló encuentros territoriales en las distintas provincias de la región, además de la recopilación de antecedentes cuantitativos y cualitativos que permitieron elaborar un diagnóstico regional sobre las principales brechas existentes en ámbitos como educación, salud, empleo, participación social y accesibilidad universal.
Asimismo, se incorporaron herramientas que favorecieron la participación inclusiva de la ciudadanía, entre ellas la utilización de Lengua de Señas Chilena y formatos accesibles para las distintas actividades desarrolladas.
El gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas Correa, destacó que la construcción de esta política busca avanzar hacia una región más inclusiva, fortaleciendo la participación de las personas con discapacidad y promoviendo condiciones que permitan una mayor equidad en el acceso a derechos y oportunidades.
Según antecedentes entregados durante la actividad, más de 40 mil personas viven con algún grado de discapacidad en la región, enfrentando diversas barreras en áreas como educación, inserción laboral, acceso a servicios y movilidad.
Entre los principales resultados del proceso se encuentra la elaboración de una línea base regional, la identificación de brechas territoriales, la priorización de necesidades y la definición de objetivos estratégicos que orientarán la futura política pública.
Además, se proyecta la creación de una instancia de gobernanza regional que permita monitorear el cumplimiento de metas, coordinar acciones entre instituciones y dar continuidad a las iniciativas que surjan de este instrumento.
Las autoridades señalaron que el desafío ahora será avanzar desde el diagnóstico hacia la implementación de medidas concretas que permitan mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y fortalecer una cultura regional basada en la inclusión y el respeto por la diversidad.










