Único en el continente americano y respaldado por el sello de Denominación de Origen, el aceite de oliva extra virgen del Valle del Huasco continúa posicionándose como un producto emblemático del panorama agroalimentario de la Región de Atacama, destacando por su calidad, autenticidad y alto valor nutricional.
Productores y pequeños agricultores apoyados por INDAP han asumido el compromiso de fortalecer este reconocimiento, transmitiendo seguridad y confianza a los consumidores, tanto a nivel nacional como internacional, respecto de las bondades del aceite de oliva producido en este territorio.
“El Valle del Huasco está bendecido con un clima privilegiado, ya que dentro de él conviven tres denominaciones o sellos de origen que dan fe de la calidad de sus productos”, señaló Pía Albiña, productora de Olivos Albiña, en la comuna de Freirina. En ese sentido, subrayó que “en el caso del aceite de oliva extra virgen del Valle del Huasco, esta es la única certificación en Chile y América que garantiza una calidad alta y comprobable, lo que para nosotros como agricultores constituye un verdadero hogar de olivos de calidad superior que queremos cuidar y proyectar”.
Desde la localidad de Tatara, el productor Ángel Ponce, de Aceite Azzait, destacó la relevancia del sello y el desafío pendiente de ampliar su reconocimiento a nivel país. “Hace cinco años comenzamos a certificar nuestro aceite y, poco a poco, el sello ha ido ganando espacio en Vallenar, Huasco, Freirina y Alto del Carmen, así como en otras provincias de Atacama. Sin embargo, aún necesitamos mayor difusión a nivel nacional para que los mercados comprendan el valor real de la denominación de origen y la importancia de saber si lo que consumimos tiene o no un alto valor nutricional”, enfatizó.

En la misma línea, Daniela González, productora de Aceite Payantume, en Huasco Bajo, destacó las condiciones naturales del territorio. “Siento que el Valle del Huasco es un verdadero oasis en el desierto de Atacama y en todo el norte de Chile. Presenta condiciones únicas para el desarrollo de variedades como la sevillana”, comentó. Agregando que “contar con la denominación de origen entrega seguridad al consumidor de que nuestro aceite es realmente extra virgen y de calidad superior”.

La Denominación de Origen del aceite de oliva del Valle del Huasco no solo representa un sello de calidad, sino también una herramienta clave para proteger la identidad productiva del territorio, fortalecer la agricultura familiar campesina y proyectar a Atacama como un referente agroalimentario a nivel nacional e internacional.











