Estudiantes de Tierra Amarilla, Caldera y Copiapó iniciaron una nueva etapa académica con el respaldo del Programa de Becas de Educación Superior impulsado por Candelaria y Caserones.
Con ceremonias de bienvenida realizadas junto a estudiantes y sus familias, comenzó oficialmente una nueva versión del Programa Beca de Educación Superior impulsado por Lundin Mining, a través de sus operaciones Candelaria y Caserones, iniciativa que este año beneficiará a 33 jóvenes provenientes de las comunas de Tierra Amarilla, Caldera y Copiapó.
El programa busca aportar al desarrollo del capital humano regional mediante apoyo económico destinado a estudiantes que cursan carreras técnicas y profesionales en instituciones de educación superior de Atacama, generando oportunidades concretas de formación y permanencia académica.
La iniciativa mantiene alianzas estratégicas con instituciones como la Universidad de Atacama y INACAP, fortaleciendo el acceso a educación superior para jóvenes de la provincia de Copiapó, especialmente en áreas vinculadas al desarrollo productivo regional y la industria minera.
Uno de los elementos destacados del programa es su enfoque territorial y de equidad, considerando que la mayoría de los beneficiarios pertenece a Tierra Amarilla y más del 70% corresponde a mujeres, consolidando una mayor participación femenina en carreras tradicionalmente masculinizadas.
Para Sofía Castro, estudiante de Ingeniería Civil Industrial y becaria de Caserones, este apoyo representa tranquilidad y motivación para continuar avanzando.
“Esta beca es una ayuda muy importante para mí y mi familia, ya que nos permite enfrentar con mayor tranquilidad los gastos que implica estudiar en Copiapó, siendo de Tierra Amarilla. Es una motivación para seguir adelante y una confirmación de que el compromiso y la perseverancia tienen recompensa”, expresó.
Desde una mirada similar, Leslie Contreras, estudiante de Ingeniería Civil en Minas y beneficiaria de Candelaria, destacó el impacto que tiene el apoyo económico en su proceso formativo.
“A veces uno tiene las ganas de estudiar y aprender, pero los medios económicos no siempre acompañan. Esta beca me ha permitido adquirir materiales, equipos y continuar creciendo profesionalmente”, comentó.
El impacto del programa también se refleja en estudiantes que han mantenido el beneficio durante varios años. Es el caso de Vicente Jaramillo, estudiante de Ingeniería Civil en Computación e Informática, quien recibió la beca por cuarto año consecutivo.
“Me ha dado tranquilidad para enfocarme completamente en mis estudios y aliviar la carga económica familiar. Además, gracias a esta vinculación pude realizar mi práctica en Caserones, experiencia que aportó mucho a mi formación”, señaló.
Desde Lundin Mining destacaron que el programa busca transformarse en una herramienta de desarrollo territorial a largo plazo.
Ximena Matas, directora de Sustentabilidad de Candelaria, indicó que la educación constituye uno de los pilares del desarrollo comunitario.
“Estas becas representan oportunidades reales para estudiantes de nuestra provincia. Estamos generando valor compartido y creando condiciones para fortalecer también la empleabilidad local futura”, sostuvo.
En tanto, Marcelo Maccioni, director ejecutivo de Caserones, enfatizó la necesidad de impulsar la formación de profesionales desde la propia región.
“Queremos acompañar trayectorias formativas completas, generando oportunidades que posteriormente puedan traducirse en prácticas, memorias, pasantías o programas de inserción laboral”, explicó.
A través de esta iniciativa, Lundin Mining reafirma su estrategia de relacionamiento territorial, apostando por la educación como una herramienta concreta para generar movilidad social, fortalecer capacidades locales y proyectar nuevas oportunidades para las futuras generaciones de Atacama.










